Humberto Castillo Mercado – Morelia, Michoacán
El proceso penal que se sigue contra el ex periodista moreliano Alejandro “N”, acusado de presunto abuso sexual en agravio de la hija de su expareja, ha representado una carga emocional y jurídica significativa para la familia de la víctima, reconoció su abogado, quien señaló que desde el inicio la integración de la carpeta no se desarrolló como un procedimiento ordinario, es decir, sí se le apoyó al imputado, ex reportero de Milenio y Quadratín.
El abogado de la víctima, Salvador Ceja Barrera, recordó que, durante la anterior administración de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, la investigación enfrentó resistencias que dificultaron su avance.
“Desde la integración de la carpeta no se tornó como un procedimiento normal. No nos dejaban avanzar con facilidad, había mucha resistencia”, afirmó.
Explicó que el expediente incluso fue enviado al archivo, por lo que la asesoría jurídica de la víctima tuvo que promover los recursos legales correspondientes para reactivarlo.
“Venimos de un procedimiento donde la carpeta se había archivado en la administración pasada de la Fiscalía.
“Coloquialmente decimos los abogados que la sacamos del bote de basura, porque ahí estaba ya la carpeta”, expresó.
El abogado consideró que esta situación prolongó innecesariamente el desgaste para la familia, que ha tenido que enfrentar no solo el proceso judicial, sino también la exposición pública del caso.
No obstante, destacó que con la actual administración de la Fiscalía el trato institucional ha cambiado y el expediente ha recibido mayor atención. “Afortunadamente ahora se ha tenido mucha atención y el procedimiento ha seguido su curso conforme a derecho”, indicó.
El caso se encuentra en fase previa al juicio oral, luego de que la audiencia programada recientemente fuera diferida por carga de trabajo del juzgado. Las partes esperan que en los próximos días se fije nueva fecha para continuar con el proceso.
Será el órgano jurisdiccional competente el que determine, con base en las pruebas y bajo el principio de presunción de inocencia, la responsabilidad penal del imputado.
La defensa espera sentencia en un año entre 40 y 50 años de prisión para Alejandro, y dijo que hay confianza de la familia del Poder Judicial del Estado para dicho caso.

