Morelia, Michoacán
La directora del Instituto de Protección Animal de Morelia, Minerva Bautista Gómez, lanzó una denuncia pública por lo que calificó como un acto de maltrato animal, abandono y crueldad agravada, tras la orden de desalojo contra Lobita, una perrita que ha vivido durante ocho años en el perímetro del actual Hospital Infantil de Morelia.
De acuerdo con la funcionaria, Lobita llegó al lugar antes de que el hospital iniciara operaciones. Durante años, personal y ciudadanos le generaron apego y dependencia, alimentándola y cuidándola, convirtiendo ese espacio en su único hogar. Gracias a su presencia —afirmó— el hospital es uno de los pocos centros públicos donde no existen concentraciones de animales ferales o en abandono.

Sin embargo, hoy existe una “orden directa y arbitraria” del actual director del hospital, Cirilo Pineda, para expulsar a Lobita de jardines, estacionamientos y casetas, zonas donde ha vivido históricamente. La directora del Instituto subrayó que, de manera contradictoria, verdaderos focos de infección en el hospital no han sido atendidos por la administración.
“Desalojar a Lobita es condenarla a una muerte segura y dolorosa: atropellamiento, agresiones, desnutrición. Es equivalente a sacar a un adulto mayor de su casa y dejarlo morir a su suerte”, sentenció Bautista Gómez.

La denuncia tiene además un sustento legal contundente. El Artículo 4° Constitucional prohíbe expresamente el maltrato animal, y el caso —aseguró— encuadra en abandono, negligencia y crueldad agravada, agravante mayor al tratarse de una acción ordenada por un funcionario público, conforme a la última reforma en materia de protección animal aprobada por el Congreso del Estado de Michoacán a finales del año pasado.
La funcionaria advirtió que permitir el desalojo sentaría un precedente peligroso para la protección de animales comunitarios en espacios públicos y llamó a la autoridad a rectificar de inmediato.
“Esto no es higiene ni orden administrativo: es maltrato animal institucionalizado”, concluyó.

