Humberto Castillo Mercado – Morelia, Michoacán
El presidente del PRD en Michoacán, Octavio Ocampo, afirmó que el Plan Michoacán, anunciado durante las últimas semanas del año pasado, debe contar con mecanismos claros de evaluación y seguimiento, a fin de conocer sus resultados y realizar los ajustes necesarios, además de incorporar de manera prioritaria el tema de la seguridad como eje fundamental para el bienestar de la población.
En rueda de prensa, el dirigente perredista recordó que desde el anuncio del plan se señaló la importancia de que éste no se limitara a su implementación, sino que incluyera procesos de medición y evaluación permanentes, para observar su impacto real en la región y en las condiciones de vida de la ciudadanía, pero sigue pendiente el tema de la seguridad dentro del mismo, mismo que debe ser el eje central.
Ocampo sostuvo que no puede hablarse de un plan integral para Michoacán sin abordar directamente la seguridad, al tratarse de uno de los temas medulares que más preocupan a las y los michoacanos.
“El bienestar social implica derechos humanos como la salud, la educación, el empleo y la vivienda, pero también significa que las michoacanas y los michoacanos vivan en un entorno tranquilo, en paz”, señaló.
Advirtió que actualmente muchas personas viven con miedo e incertidumbre, al no tener la garantía de poder salir a trabajar sin el temor de ser víctimas de delitos como el robo de vehículos, la privación ilegal de la libertad o la desaparición de algún familiar.
El dirigente estatal del PRD subrayó que, si bien es necesario atender los hechos delictivos, también resulta indispensable analizar y atacar el origen de las causas que generan la violencia y la delincuencia, entre ellas la marginación, la falta de oportunidades, el rezago educativo y la ausencia de valores en amplios sectores de la población.
Reconoció que actualmente se observan avances en la implementación de programas sociales y en la ampliación de los padrones de beneficiarios; sin embargo, insistió en que estas acciones deben formar parte de una estrategia integral, con evaluación constante y acompañada de políticas efectivas de seguridad, para garantizar condiciones reales de bienestar y paz en el estado.

