Humberto Castillo Mercado
El presidente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Octavio Ocampo, hizo un enérgico llamado a la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán para que refuerce la presencia de elementos en los tramos carreteros más peligrosos del estado, particularmente en la zona conocida como Mil Cumbres.
“La situación es crítica. La gente no debería morir en manos de delincuentes, y menos por hechos como intentar despojarlos de un vehículo. Es lamentable y muy preocupante”, expresó Ocampo tras denunciar el clima de inseguridad que se vive en carreteras como la que conecta Morelia con Ciudad Hidalgo, a través de la Sierra.
El dirigente perredista relató que, durante recorridos recientes por comunidades como Chihuero y Parácuaro, los ciudadanos transitan con temor ante el incremento de hechos delictivos. Reprochó que grupos armados operan impunemente en el tramo entre El Mariscal y Ciudad Hidalgo, asaltando a automovilistas y afectando severamente la actividad económica y social de la región, lo anterior tras lo ocurrido recientemente en dicha zona en donde han sido despojados de sus vehículos ciudadanos, mediante el uso de la violencia, incluso una joven mujer perdió la vida cuando se intentaba quitarle su vehículo el fin de semana pasado.
El también diputado local recordó que hace algunos años existía la Policía Estatal de Caminos, figura que podría ser reactivada para garantizar mayor vigilancia en estas rutas de alto riesgo.
“Esta zona, entre Charo y la Novena, está creciendo mucho. Hay nuevos fraccionamientos, albergues, negocios. Es una región hermosa, con potencial turístico, pero la violencia impide que la gente se acerque. Comerciantes, trabajadores y visitantes ya no se sienten seguros”, advirtió.
Finalmente, destacó que la carretera federal conocida como Mil Cumbres no solo es histórica, sino estratégica, ya que conecta a Morelia con municipios de la región Oriente y la Tierra Caliente, como Zitácuaro, Tiquicheo y Los Reyes. Sin embargo, muchos transportistas han dejado de circular por ahí por temor a ser asaltados o agredidos.

