Humberto Castillo Mercado – Morelia, Michoacán
Representantes de comunidades indígenas y del Consejo Supremo Indígena de Michoacán anunciaron la realización del Foro “Dialogar para decidir”, programado para el 11 de abril de 2026, cuyo objetivo es brindar información y generar un espacio de análisis sobre los procesos de consulta y transición hacia el autogobierno en las comunidades originarias del estado.
Durante una rueda de prensa en el Instituto Electoral de Michoacán, Pavel Hernández, representante del Consejo Supremo Indígena, informó que, hasta el momento, 35 comunidades han manifestado interés en participar en este encuentro, pertenecientes a municipios como Salvador Escalante, Los Reyes, Uruapan, Paracho, Nahuatzen, Hidalgo, Quiroga, Pátzcuaro, Zacapu, Tzintzuntzan y Morelia, entre otros. No obstante, los organizadores indicaron que la lista podría ampliarse en los próximos días, ya que se mantendrá abierta la posibilidad de que otras autoridades comunitarias se sumen.
Explicaron que la conferencia se convocó precisamente para ampliar la difusión del foro y permitir que más comunidades interesadas puedan integrarse al proceso de diálogo.
En el caso del municipio de Uruapan, se mencionó la participación de la comunidad de Jicalán, que actualmente mantiene una solicitud en trámite relacionada con el proceso de autogobierno.
Los organizadores del Instituto Electoral de Michoacán señalaron que el objetivo del foro es proporcionar información a las comunidades sobre los pasos legales y organizativos necesarios para solicitar y realizar consultas indígenas, así como para transitar hacia esquemas de autogobierno.
“Se trata de derechos colectivos y es necesario ejercerlos y defenderlos tanto en la vía social como en la vía jurídica. Este espacio está abierto para que los compañeros tengan la información, conozcan los antecedentes y los pasos que deben seguir para solicitar la consulta, llevarla a cabo con éxito y transitar al modelo de autogobierno”, se explicó durante la conferencia.
En el estado de Michoacán existen 381 comunidades indígenas reconocidas en el Catálogo Nacional de Pueblos y Comunidades Indígenas, lo que en teoría significa que todas ellas podrían acceder a modelos de autonomía.
De ese total, alrededor de 50 comunidades han transitado hacia el autogobierno, algunas con reconocimiento formal por parte del Estado mexicano y otras que ejercen su autonomía de facto. Entre los ejemplos mencionados se encuentran Nurío, considerada una de las primeras comunidades en asumir este modelo sin reconocimiento legal formal, así como Yurapicho, que también mantiene un esquema autónomo.
El Consejo Supremo Indígena señaló que existen comunidades que han decidido no avanzar hacia el autogobierno, decisión que —subrayaron— es respetada por la organización, ya que corresponde a las asambleas generales comunitarias, consideradas la máxima autoridad en los pueblos indígenas.
De acuerdo con los datos presentados, alrededor del 98 por ciento de las comunidades que han realizado consultas han votado a favor del autogobierno.
Entre los beneficios señalados se mencionó un incremento en la realización de obra pública, citando casos como Sevina y San Matías el Grande, donde las comunidades han ejecutado hasta ocho o diez obras en un año, cuando anteriormente los ayuntamientos realizaban una o ninguna obra anual en esas localidades.
También se destacaron mejoras en materia de seguridad comunitaria, ya que las asambleas generales pueden evaluar y sancionar a los integrantes de la ronda comunal, además de impactos positivos en la economía local, al administrarse directamente en las comunidades los recursos públicos que les corresponden.
No obstante, los organizadores señalaron que también existen posturas críticas hacia el modelo de autogobierno, particularmente desde algunos gobiernos municipales, debido a que estos procesos implican la transferencia directa de recursos y facultades hacia las comunidades.
En ese contexto, explicaron que el foro busca abrir un espacio de diálogo donde las autoridades comunitarias puedan compartir experiencias, plantear dudas y analizar tanto los beneficios como los retos que implica la autonomía indígena.
Finalmente, durante la sesión se planteó la posibilidad de explorar mecanismos que permitan organizar consultas comunitarias de manera simultánea en distintas localidades, similar a una jornada electoral, con el propósito de facilitar la participación de los pueblos interesados en definir su forma de gobierno.

