Analizar entorno familiar y evitar criminalizar caso de adolescente de Lázaro Cárdenas

La magistrada en materia civil del Poder Judicial de Michoacán, Elvia Higuera Pérez, hizo un llamado a evitar la criminalización del adolescente Osmar, vinculado a proceso por el feminicidio de dos maestras ocurrido el pasado 24 de marzo en el municipio de Lázaro Cárdenas, y a analizar el caso desde una perspectiva integral.

Señaló que, además de la gravedad de los hechos, es fundamental considerar factores familiares, sociales y psicológicos que pudieron influir en la conducta del menor.

“No hay que perder de vista que en este caso es una adolescencia, prácticamente un niño, el que, por circunstancias o factores familiares y sociales, así como por influencias externas, fue llevado a cometer este desafortunado delito”.

La especialista en género advirtió que los señalamientos públicos han sido en algunos casos violentos, al ignorar que se trata de un adolescente, y recordó que existe un sistema de justicia especializado que será el encargado de determinar la sanción correspondiente.

Asimismo, enfatizó la importancia de analizar el entorno inmediato del menor, incluyendo sus relaciones familiares más cercanas.

“Habría que revisar tanto lo familiar, la relación que tenía con su vínculo más cercano, que es la madre. Entiendo que tenía una figura paterna, no biológica, sino un padrastro, y entonces también habría que analizar la relación con esta figura”.

Higuera Pérez explicó que los vínculos afectivos en la infancia son determinantes en el desarrollo de las personas, particularmente a través de los llamados “apegos”.

“En la conformación de lo que vamos a ser como seres humanos, los apegos juegan un papel fundamental. El apego más sano es el apego seguro, que se construye en las primeras etapas de la vida”.

En ese sentido, indicó que será importante que, dentro del proceso, se realicen evaluaciones psicológicas que permitan entender el desarrollo del adolescente en su entorno primario.

“Habría que determinar, a través de los sistemas psicológicos, cómo fue su proceso de desarrollo, qué relación tenía con sus seres más cercanos y cómo influyó la ausencia de la figura paterna”.

La magistrada subrayó que en México esta ausencia es una realidad frecuente en muchas familias, lo que también debe ser considerado como parte del contexto social.

De igual forma, reiteró que problemáticas como el bullying, el maltrato infantil, la violencia familiar y la influencia de contenidos en redes sociales con discursos de odio pueden incidir en la conducta de adolescentes.

Finalmente, hizo un llamado a la prudencia, particularmente en el ámbito de la justicia.

“Debemos ser muy cuidadosos al emitir juicios, especialmente en el ámbito judicial, donde estamos obligados a garantizar un análisis objetivo, con enfoque en derechos humanos”.