Apología del delito y desgaste político: Morena exigió la cabeza de Baltasar Gaona en el Congreso de Michoacán

La paciencia de la bancada de Morena en el Congreso del Estado llegó a su límite hace mes y medio. Tras semanas de tolerancia frente a los escándalos recurrentes del diputado petista Baltazar Gaona García, la reciente interpretación de un narco-corrido en pleno recinto legislativo se ha convertido en el detonante de una crisis institucional que hoy pone en jaque su permanencia en la presidencia en la Mesa Directiva.

El punto de no retorno

La gota que derramó el vaso no fue un desliz aislado, sino una “cosa espantosa e ilegal”, en palabras de la diputada Fabiola Alanís Sámano. La presidenta de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) confirmó que la exigencia de remover a Gaona de la presidencia no es nueva: desde hace mes y medio, Morena ha solicitado formalmente al Partido del Trabajo (PT) un relevo urgente ante la incapacidad del legislador para mantener la sobriedad y el respeto que exige su encargo.

“Hemos pasado horas tratando de convencerlo de cuidar lo que dice y hace, pero de todas formas persiste en su actuar”, sentenció Alanís, dejando claro que el grupo parlamentario guinda ha agotado cualquier vía de diálogo con el petista.

Entre la sanción administrativa y la vía penal

El escándalo, ocurrido durante un festejo del Día del Padre donde Gaona García coreó frente a una banda el corrido “Se les peló Baltazar”, ha trascendido la esfera política para entrar en el terreno judicial.

La diputada Ema Rivera Camacho fue contundente al señalar que el Congreso está ante un escenario de apología del delito que no puede ignorarse. Existen dos rutas claras para proceder contra el diputado:

Vía Administrativa: Basada en el decreto que prohíbe la difusión de contenidos que enaltezcan actividades del crimen organizado en espacios públicos.

Vía Penal: Sustentada en las recientes reformas al Código Penal estatal, que tipifican como delito la apología de grupos criminales.

Ambas rutas, advierten las legisladoras, deberán aplicarse estrictamente a título personal contra Gaona, para deslindar al Congreso de las acciones de un individuo que, hasta ahora, ha utilizado su investidura como plataforma para la controversia.

Un historial de excesos

La gestión de Gaona García ha estado marcada por una estela de enfrentamientos que han erosionado la imagen del Poder Legislativo. Desde sus ataques contra la presidenta municipal de Uruapan, hasta sus constantes choques con colectivas feministas, el historial del petista es una colección de conflictos que hoy el gobierno estatal, bajo la lupa del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, ya investiga.

Mientras la Secretaría de Gobierno analiza si las sanciones recaerán sobre el legislador o si el Congreso en su conjunto deberá enfrentar multas, la pelota está en la cancha del PT. La pregunta que queda en el aire es si el partido optará por sostener una presidencia cada vez más tóxica o si finalmente cederá ante la presión de su aliado para evitar un daño mayor a la vida democrática del estado.