Humberto Castillo Mercado – Lázaro Cárdenas
En la carretera costera que va de Playa Azul a Caleta de Campos, a la altura de la comunidad de El Bejuco, se encuentra un singular punto de referencia que en los últimos años se ha convertido en un atractivo para visitantes de la región y turistas que recorren el litoral michoacano. Se trata del llamado “Árbol de los Deseos”, un árbol de parota pintado con diversos colores que se ubica a un costado de la vialidad rumbo a Caleta de Campos.
El sitio es frecuentado por personas que acuden a realizar oraciones, meditar o dejar simbólicamente aquello que desean superar. En el tallo y las ramas del árbol pueden leerse mensajes y peticiones escritas por quienes pasan por el lugar. Entre los deseos plasmados se encuentran solicitudes de prosperidad, abundancia, éxito personal, conseguir un mejor empleo, adquirir un vehículo, ganar torneos deportivos o incluso obtener una plaza en la Secretaría de Educación Pública.
De acuerdo con testimonios de visitantes, la práctica consiste en dejar en el árbol aquello que representa malas energías, problemas o momentos difíciles, al tiempo que se formulan aspiraciones o metas personales. Algunos aseguran que varios de los deseos que han dejado escritos en el lugar se han cumplido.
Aunque durante los periodos vacacionales y especialmente en Semana Santa el sitio recibe un mayor número de visitantes, el Árbol de los Deseos es frecuentado durante todo el año por personas que recorren la carretera costera.
El entorno natural de la comunidad de El Bejuco también contribuye a la atracción del lugar. La zona cuenta con extensas playas propicias para caminar y con acantilados desde donde se observan atardeceres característicos de la costa michoacana, lo que convierte al sitio en un punto de descanso, contemplación y expresión simbólica para quienes transitan por esta región del estado.

