Morelia, Michoacán
Más de 20 mil personas desbordaron la zona de Las Tarascas y el Centro Histórico para celebrar el triunfo de la Selección Mexicana, pero a diferencia de otras ciudades del país, en Morelia la fiesta no terminó en tragedia.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, José Pablo Alarcón Olmedo, aseguró que el saldo fue positivo: sin pérdidas humanas, sin confrontaciones con la policía y con un operativo que logró contener riesgos en medio de un ambiente marcado por el consumo de alcohol.
“Sabíamos a lo que nos enfrentábamos: mucha gente llegó ya bajo los efectos del alcohol. Aun así, el objetivo era claro: que se festeje, pero con orden, en un ambiente familiar y seguro”, explicó.
Para ello, dijo en entrevista, se implementó un cerco en el polígono de Las Tarascas que restringió el ingreso con bebidas embriagantes, además de filtros, vallas y presencia policial reforzada. La estrategia, dijo, evitó escenarios como los registrados en otras ciudades, donde incluso hubo personas fallecidas tras los festejos.
Seis detenidos y más de 25 autos al corralón
Aunque el evento principal transcurrió con tranquilidad, la dispersión dejó seis personas detenidas por alteraciones al orden público en zonas cercanas al Centro Histórico. Dos de ellas fueron aseguradas por conducir en estado de ebriedad.
De forma paralela, el operativo “Conduce sin Alcohol” se intensificó, dejando como saldo más de 25 vehículos enviados al corralón.
Sin disparos, con control
Alarcón Olmedo fue tajante: en Morelia no hay lugar para prácticas como disparos al aire por parte de policías.
“Ningún protocolo contempla disparos de advertencia. Es un riesgo. Hay otras formas de poner orden, desde la presencia policial hasta el uso gradual de la fuerza”, subrayó.
Destacó que, incluso ante situaciones de desorden, los elementos actuaron con firmeza, pero sin recurrir al uso de armas, privilegiando el respeto a los derechos humanos.
Alistan operativo más amplio para el domingo
El secretario advirtió que, de avanzar México en la siguiente fase, los festejos podrían intensificarse, por lo que el operativo también crecerá.
Se prevé ampliar el despliegue a todo el Centro Histórico, instalar múltiples puntos de control y restringir el acceso vehicular en varias zonas, luego de detectar que la celebración ya no se concentra solo en Las Tarascas, sino también en Catedral y avenidas aledañas.
Además, se mantendrá la coordinación con el Ayuntamiento para limitar la venta de alcohol en puntos estratégicos, una medida que —afirmó— ayudó a contener disturbios.
Violencia familiar, bajo vigilancia
Aunque no se registraron casos durante la jornada, el funcionario reconoció que en eventos deportivos suele incrementarse la violencia intrafamiliar, por lo que se mantendrá vigilancia en los próximos partidos.
La consigna, insiste el secretario, es clara: festejar sí, pero sin perder el control.

