Morelia, Michoacán
Lobita, la perrita que se convirtió en noticia nacional tras obtener un amparo que impidió su retiro forzoso del Hospital Infantil de Morelia, falleció debido a su avanzada edad.
Su historia tomó relevancia en enero de este año, cuando surgió un conflicto con el director del Hospital Infantil por su permanencia en las instalaciones. Ante la posibilidad de que fuera retirada, se promovió un amparo indirecto.
La Juez Cuarto de Distrito concedió entonces la suspensión de plano, ordenando a las autoridades abstenerse de cualquier acto de maltrato, captura o retiro forzoso de Lobita de su hábitat dentro del hospital.
El caso trascendió Morelia y se convirtió en nota nacional, al colocar en el debate público la protección jurídica de los animales.
Pero para quienes convivieron con ella, Lobita era mucho más que un expediente judicial.
Policías, vigilantes, personal médico y trabajadores del Hospital Infantil la conocieron, cuidaron y le tomaron cariño durante los años que permaneció en el lugar. Por ello, preparan un homenaje para despedirla y reconocer el lugar que ocupó en la comunidad hospitalaria.
El IMPA, encabezado por Minerva Bautista Gómez, realizó la necropsia correspondiente para conocer con precisión las causas de su fallecimiento.
Lobita pasó de ser una perrita que encontró refugio en un hospital a convertirse en protagonista de una batalla legal que llegó a los tribunales y captó la atención de todo México.
Hoy se va Lobita, pero queda la historia de una perrita que llegó hasta los tribunales y que, contra todo pronóstico, logró quedarse en el lugar que consideraba su hogar.

