Morelia, Michoacán
“Quitarle el voto a la comunidad universitaria es un cuartelazo con ropaje de ley”. Con esta advertencia, la rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Yarabí Ávila González, lanzó esta noche un duro desafío al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y a los legisladores que impulsan cambios al proceso de sucesión rectoral, al acusarlos de intentar someter la autonomía nicolaita a intereses políticos.
En un mensaje difundido en las redes sociales de la Universidad, Ávila González anunció que recurrirá a la vía legal y constitucional para combatir la reforma que se prevé discutir este martes 3 de noviembre en el Congreso del Estado, cuyo propósito es recuperar, por única ocasión, el antiguo mecanismo de designación de la Rectoría y aplazar hasta 2031 la aplicación del modelo de elección democrática de quien encabece la institución.
La rectora aseguró que el reglamento para elegir a la próxima persona titular de la Rectoría ya fue aprobado por el Consejo Universitario y que su publicación en la Gaceta Universitaria formaliza su entrada en vigor. Por ello, sostuvo que la Universidad cumplió con su responsabilidad normativa y que ninguna autoridad externa debe imponerle las reglas de su vida interna.
“Los tiempos de la Universidad son los tiempos de la Universidad, no los tiempos del gobernador, ni los tiempos de los intereses políticos o de las coyunturas electorales”, sentenció.
Acusa injerencia política y confronta al gobernador
La titular de la UMSNH acusó directamente a Ramírez Bedolla de incurrir en una incongruencia política, al recordar que meses atrás encabezó un acto en el auditorio nicolaita en el que, afirmó, se comprometió a respetar la institución y promover su democratización.
Cuestionó que ahora, según su interpretación, el Ejecutivo estatal respalde una modificación legislativa que devolvería la decisión sobre la sucesión rectoral a una Comisión de Rectoría, en lugar de permitir la aplicación del nuevo mecanismo con participación de la comunidad universitaria.
Ávila González atribuyó este cambio de rumbo a que los órganos universitarios no favorecieron las pretensiones políticas del mandatario, aunque no presentó pruebas públicas que acrediten esa motivación.
“Lo que estamos presenciando es el más grande asalto del siglo a la autonomía universitaria de esta nación”, afirmó.
El dictamen que se encuentra en la agenda legislativa plantea que la sucesión de 2027 vuelva al mecanismo anterior, mientras que el modelo de elección previsto en la nueva legislación se aplique hasta el periodo 2031-2035. La propuesta fue avalada por las comisiones legislativas correspondientes y deberá someterse al Pleno del Congreso.
Anuncia amparos y pide a Sheinbaum intervenir
Frente a este escenario, la rectora informó que su administración inició la ruta legal para promover los juicios de amparo que considere pertinentes contra lo que calificó como una violación sistemática a la autonomía universitaria y a los derechos fundamentales.
También solicitó la intervención de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para evitar que el conflicto escale y llamó a las instancias legislativas a detener lo que considera un atropello al autogobierno de la máxima casa de estudios de Michoacán.
De manera particular, exigió retirar el punto número 11 del orden del día de la sesión legislativa de este martes, al considerar que la propuesta es ilegal, arbitraria y contraria al derecho de la comunidad nicolaita a participar en la elección de sus autoridades.
“Si pretenden imponer un rector ilegítimo fuera del marco universitario, solo van a exhibir ante todo el país la naturaleza autoritaria de sus actos”, advirtió.
Ávila González también cuestionó que el proyecto legislativo incluya argumentos relacionados con presuntas irregularidades de su administración para justificar cambios que podrían afectar su permanencia y el proceso de sucesión. Sostuvo que no se le ha acreditado ninguna falta y que su gestión ha actuado con transparencia y apego a la ley.
Denuncia violencia política de género
Durante su pronunciamiento, la rectora afirmó que la disputa por el proceso sucesorio no es un hecho aislado, sino parte de una serie de presiones contra la Universidad y su administración.
Entre ellas mencionó la asfixia financiera, tres juicios políticos, amparos, ciberataques y presuntos actos de violencia política en razón de género.
Aseguró que las modificaciones legislativas buscan apartarla de un proceso que, conforme a la normativa universitaria, le corresponde conducir, por lo que demandó que se investiguen las acciones que considera parte de una estrategia para debilitar a la institución.
Asimismo, hizo referencia al caso de la Universidad Autónoma de Nayarit y a criterios judiciales sobre los límites de la intervención legislativa en la vida interna de las instituciones autónomas, argumentos con los que defendió la posibilidad de impugnar la reforma.
“La autonomía no se vende, no se negocia”
En la parte final de su mensaje, Ávila González rechazó que la Universidad Michoacana deba responder a los intereses del gobernador, de aspirantes a cargos públicos o de grupos partidistas.
Aseguró que la única alianza de la institución debe mantenerse con sus estudiantes, docentes, trabajadores y el pueblo de Michoacán, e hizo un llamado a la comunidad nicolaita, a las instituciones de educación superior del país y a los defensores de la autonomía universitaria a mantenerse en alerta.
La confrontación ocurre en vísperas de una sesión legislativa que podría modificar las reglas para la sucesión rectoral de 2027 y abrir una nueva disputa jurídica sobre los alcances de la autonomía universitaria.
“La Universidad Michoacana tiene el derecho y la capacidad de decidir su propio destino”, sostuvo la rectora, quien cerró su mensaje con una advertencia: “La autonomía no se vende, no se negocia y se defiende hasta las últimas consecuencias”.

